aporrea

(07/12/2015) Desde hace más de dos años se vienen dando voces de alerta al gobierno de Maduro-Cabello haciéndole ver que iban por el rumbo equivocado.  No nos referimos aquí a los alertas de los voceros ni economistas que ese gobierno consideraba  de oposición o golpistas. Nos referimos a otras voces que se levantaron a tiempo desde adentro del proceso bolivariano y advirtieron al dúo Maduro-Cabello que iba  por mal camino. Tal es el caso de la gente de Marea Socialista que acompañaron el proceso de Chávez durante 15 años pero al ver el terrible desempeño del dúo Maduro-Cabello, decidieron desmarcarse.

Algunas de las críticas y recomendaciones  de Marea Socialista las colocamos en su momento en esta página, por considerarlas pertinentes. Sin embargo, no fue sorpresa para nadie que el gobierno autista de Maduro-Cabello no escucharía jamás esas advertencias ni la de muchos foristas del portal Aporrea, muchos menos la opinión de reputados economistas de distintas universidades. Estaban emborrachados con el elixir del poder y pensaban que este duraría por siempre, pero ayer despertaron de su borrachera y están comenzando a ver que algo salío mal pero probablemente nunca lo sepan. Esta lección el dúo dinámico de Maduro-Cabello parece que no la aprenderá. Lamentablemente ayer en la noche Maduro seguia hablando de guerra económica.

Además de Marea Socialista, otras voces se han levantado. Las más reciente, aunque no la mas importante, es este artículo de Javier Antonio Vivas Santana publicada este mismo #7D y que reproducimos a continuación.

¿Crónica de una derrota anunciada?

por Javier Antonio Vivas Santana

No pretendo hacer una analogía con el título de una interesante novela policíaca de Gabriel García Márquez; pero era evidente y predecible el resultado electoral que tendríamos en relación con los diputados que conformarán el Poder Legislativo para el período 2016 – 2021.

Cuando Maduro asumió el poder en 2013, inmediatamente planteamos la necesidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente¹, ante la crisis política, económica y social, que obviamente desde ese entonces, se ha agudizado en todos los órdenes debido a la ignominia de una dirigencia retrógrada que en vez de haber tomado las medidas urgentes para la conducción del Estado y, por ende del país, prefirió jugar a la ruleta rusa, “esperando” que subieran los precios del petróleo con el propósito de suplir las necesidades básicas de la población, y terminó agotando nuestras reservas monetarias en el medio de una recesión económica aunado con una terrible escasez y una perversa inflación, lo cual se tradujo en el empobrecimiento acelerado de la población.

Que hoy la oposición se haya convertido en mayoría en el seno de la Asamblea Nacional, no sólo es una derrota parlamentaria. Maduro ha recibido un descalabro en términos de aceptación popular, aunque sus panegíricos vengan a decirnos lo contrario. Que nadie se llame a engaño. En esta elección, los nombres de los(as) diputados(as) se convirtieron en algo secundario, debido al inducido “protagonismo” que Maduro (¿pensando en ser Chávez?) quiso hacer de la misma durante el transcurso de la campaña. Conforme en 2013, las elecciones de alcaldes fueron de aprobación para Maduro; ahora ese mismo pueblo, le ha dicho que su gestión al frente de Ejecutivo Nacional ha sido nefasta, sectaria, corrupta y ramplona.

Maduro y su “equipo de gobierno” no pueden seguir hablando que existe una política “social” porque se regalen viviendas, taxis, equipos electrónicos, cocinas, neveras y hasta comida, porque ello lo que origina es un efecto de clientelismo entre gobierno y electores, algunos de ellos(as) ni siquiera por necesidad sino como prebenda partidista. Eso es una aberración. En tal sentido, se hace necesario que esta nueva Asamblea Nacional, prohíba a través de una ley, tales donaciones en tiempos de campaña electoral. Y no vengan a llamarnos excluyentes. ¡No! Es simple. Las entregas de recursos a los ciudadanos provenientes del presupuesto del Estado, no pueden ser empleados como herramienta política.

Si se quiere hablar de política social, es necesario comprender que la mejor política social es aquella en donde la educación y la salud sean prioridad para el Estado, y donde la inflación sea extirpada de la economía, para así poder abrirle espacio al salario como fuente de desarrollo social. ¿Cómo hacerlo? Allí estará la tarea de entendimiento entre la nueva Asamblea Nacional y el gobierno de Maduro.

Igualmente, el “madurismo” al colocar al líder de la revolución bolivariana en el medio de la campaña, multiplicó en el pensamiento de genuinas bases revolucionarias el sentido de la podredumbre y la traición de las cúpulas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) contra Hugo Chávez. ¡Craso error! Jamás debió Nicolás Maduro asumir una elección parlamentaria con tintes presidencialistas.

Maduro debe comprender, que la contemporaneidad exige un presidente de la República que se encuentre en la búsqueda de solucionar los problemas del país. Por ello, no debe seguir siendo el “jefe” del PSUV, y Cabello secundarlo como parte de una nefasta dirección en esa organización, aunque por aquello de la “real politik” es evidente que éste último, se convertirá en vice-presidente de la República, y en consecuencia, los espacios al diálogo y al entendimiento es posible que en vez de multiplicarse, terminen por cerrarse; salvo que la sindéresis sea el espacio que conjugue la comprensión del poder; lo contrario, sería muy lamentable para Venezuela.

¡Maduro y Cabello deben renunciar!

Deben renunciar a seguir estando en las cúpulas del PSUV. En consecuencia, si ellos quieren asesinar a la revolución bolivariana, tengan claro que con sus actitudes y nefastas decisiones y acciones en la conducción del país, primero el pueblo los despojará constitucionalmente de sus funciones, antes que Chávez sea borrado por culpa de ellos del imaginario histórico, político y social del pueblo bolivariano.

Lo más grave de los resultados es que el gobierno conociendo la debilidad y pérdida de apoyo popular que había minado su condición política, a pesar que surgieron voces como Marea Socialista para evitar el hundimiento de la revolución, desde lo más alto del PSUV torpedearon su conformación como partido político, y por ende, aquellos sectores chavistas que al no tener alternativa donde expresar su frustración, prefirieron votar por sectores de oposición. ¿Cuánto estará pesando hoy esa infeliz decisión en lo más alto del gobierno?

Un 6 de diciembre de 1998, Hugo Chávez llegó al poder por fuerza del pueblo. 17 años después el pueblo ha vuelto a hablar. La voz del pueblo es la voz de Dios. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

Aporrea / Javier Antonio Vivas Santana

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