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(01/02/2016) El Gobierno está boqueando, no puede esperar más. En Miraflores lo saben y están realmente de emergencia. José Guerra, diputado de la Mesa de la Unidad, está convencido de eso. Dos decisiones de gran impacto que deberían ser tomadas por el ejecutivo son: la devaluación de la moneda en 376,19% y el incremento del precio de la gasolina en casi 3.000%.

La tasa de cambio mantenida en 6,3 bolívares por dólar desde febrero de 2013, pasará a 30 bolívares, de acuerdo con las estimaciones del parlamentario. Se desconoce el valor que tendrá el tipo de conversión manejado como Sicad establecida en 13,5 bolívares, y que durante 2015 solo funcionó para dos subastas que no fueron liquidadas al 100%.

El ajuste del precio del combustible también es un hecho. El legislador dijo que se incrementará de 0,097 por litro que cuesta actualmente la de 95 octanos, a dos o tres bolívares, lo que implicaría que llenar el tanque de un vehículo estándar costará entre 80 y 120 bolívares. Según cálculos de especialistas el costo de producción de un litro de gasolina es de 2,7 bolívares.

No hay dólares

Esto generará más ingresos al Estado. “La devaluación le dará mucha más plata que el nuevo precio de la gasolina”. Pero la crisis económica del país no es por falta de bolívares sino de dólares. “Los bolívares los hacen en Maracay, eso no es problema”. Las reservas internacionales están prácticamente agotadas en 15 mil millones de dólares de los que solo mil 500 son líquidas porque el resto está en oro. “Eso explica que el Cencoex no entrega dólares, que no hay cupos para viajeros ni electrónicos y no se pueda importar”.

Ni con un incremento a 30 o 35 dólares por barril de petróleo la situación va a mejorar a menos que se dé un financiamiento externo. Pero para eso ocurra, debe garantizar un sistema más estable. “Porque con un control de cambios las divisas se desaparecen, se van por los caminos de la corrupción, además los inversionistas están muy cautos con el país porque hubo una cadena de expropiaciones en el pasado que averió mucho la credibilidad del país, entonces nadie va a traer dólares para que después se los quiten, además hay una Ley de Ilícitos Cambiarios que penaliza la tenencia de divisas”.

Se requieren 30.000 millones de dólares para comenzar a cancelar la deuda a los proveedores internacionales que suspendieron líneas de crédito. En total se deben 12 mil millones, “pero se puede pagar 6 mil para recuperar los préstamos y dar garantía de que en lugar de acumular más deuda se cancelará con la generación de ingresos”. El resto se debe destinar para la importación de la materia prima que requieren las industrias para su reactivación.

El financiamiento deben hacerlo un grupo de bancos y organismos internacionales. No es suficiente con créditos de cuatro mil o cinco mil millones de dólares como los que se ha otorgado desde el Fondo Chino.

Gabinete desincronizado

Guerra fue claro al afirmar que se requiere de un equipo que dicte un plan económico serio. “Si escuchamos las declaraciones del ministro de Economía Productiva, Luis Salas; las de Miguel Pérez Abad de la cartera de Industria y Comercio; y las del ministro de Finanzas, Rodolfo Medina; se ve que no hay armonía en políticas económicas, no tienen un verdadero plan. Solo tienen medidas aisladas”.

Se estima que la devaluación de las tasas de 6,30 y Simadi, permita generar más ingresos al estado y a la vez reducir la escasez de medicamentos y alimentos de la cesta básica. Igualmente se espera que al haber una oferta mayor de dólares por parte del estado, la presión sobre el dólar paralelo disminuya.

Estos supuestos se basan en que el gobierno chavista tenga un momento de lucidez y tome las medidas indicadas por Guerra.

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