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(07/06/2016) El periodista de investigación Castro Ocando revela a través del portal Vertice que el régimen de Maduro tiene un aparato de espionaje tecnológico supuestamente muy poderosos a través del cual puede acceder a conversaciones telefónicas, chats, correos y prácticamente cualquier tipo de comunicación digital que se intercambie entre las personas de interes en oposición y el miismo chavismo.

¿Todos somos espiados?

Al respecto, Ocando asegura que “los archivos del espionaje chavista, muestran un mundo paralelo de comunicaciones secretas obtenidas por una maquinaria de hackers militares y civiles bajo orden directa del presidente Maduro”.

El presidente venezolano Nicolás Maduro sabe cuántas mujeres le escriben a diario al teléfono móvil del líder opositor Henrique Capriles Radonski. Y las fotos que recibe. Y con quiénes se reúne cada día. Y sobre qué hablan en privado una buena parte de los más destacados dirigentes de oposición en Venezuela como Henry Ramos Allup y Julio Borges. Y cuáles son las vías de la oposición para comunicarse con operadores chavistas como Jorge Arreaza y Elvis Amoroso. O la información de identidad del círculo familiar de la Fiscal General Luisa Ortega.

Centenares de conversaciones y documentos filtrados por primera vez de los archivos del espionaje chavista, muestran un mundo paralelo de comunicaciones secretas e íntimas, obtenidas por una maquinaria de hackers militares y civiles bajo orden directa del Presidente Maduro, que utilizan todos los recursos tecnológicos, incluyendo tecnología de punta diseñada por firmas norteamericanas, para penetrar los secretos de la oposición pero también de altos funcionarios de su propio gobierno, una operación que según sus detractores, viola preceptos legales y constitucionales que en teoría protegen el derecho a la privacidad en Venezuela.

Según revela el periodista, charlas íntimas, conversaciones de estrategia, chats de organización partidista y datos sobre los contactos y relaciones de importantes dirigentes opositores no sólo evidencian que Maduro conoce lo que habla la oposición en secreto, sino también que tienen conocimiento de encuentros informales y confidenciales entre líderes opositores y autoridades del oficialismo.

Entre algunas de las  conversaciones reveladas, resaltan las palabras de Capriles sobre su descontento por el rumbo que ha tomado la MUD, llegando a plantear su retiro de esta organización: “Ellos son la Mesa y así no estoy dispuesto a seguir allí”.

Capriles también afirma que no quiere “hacer política con María Corina Machado ni Leopoldo López, pero tampoco quiero hacer política con quienes negocian cargos con el Gobierno corrupto”.

En el escrito muestran también mensajes del diputado opositor Miguel Pizarro con él, para ese entonces vicepresidente de Venezuela, Jorge Arreaza.

No hay que perder de vista que la fuente original de todo este entramado de conversaciones filtradas es el chavismo y nada de los que provenga de esa fuente es confiable pero en todo caso la información divulgada por Castro Ocando merece nuestra atención.

A continuación un importante estracto de la información divulgada por el periodista:

(Miami, FL) – “Eso huele a BB (BlackBerry) intervenido”, exclamó Julio Borges durante una conversación el 23 de octubre de 2014 con Henrique Capriles Radonski, al día siguiente de un programa de televisión en el que el dirigente Diosdado Cabello, en su programa “Con el mazo dando”, dio detalles inéditos sobre una serie de contactos que la oposición había hecho en Madrid, España, durante un viaje previo.“Mi opinión es que desplegaron todo un aparato de seguimiento y escucha el día y medio que estuvimos allá (en Madrid). DC (Diosdado Cabello) habló de todos los detalles”, agregó Borges en su chat con Capriles. “Algunas cosas distorsionadas (que me preocupan); que un alto ejecutivo de Pdvsa nos daría ayuda a través de un importante empresario de Madrid. Entre otras cosas”, se lamentó Borges, actual jefe del mayoritario grupo opositor en la Asamblea Nacional de Venezuela.

La principal preocupación era establecer por donde se estaba produciendo las filtraciones de las actividades del grupo opositor. “Estoy muy preocupado con la fuga de información”, le comentó Capriles poco tiempo después a Tomás Guanipa, actual diputado a la Asamblea Nacional por el partido Primero Justicia.

Las sospechas recayeron sobre Miguel Pizarro, un diputado de Primero Justicia que mantiene vasos comunicantes con políticos chavistas. Pero las pruebas no fueron concluyentes, y tanto Borges como Capriles determinaron que no hubo filtraciones internas sino que habían sido víctimas del espionaje masivo por parte del gobierno de Nicolás Maduro.

De acuerdo a los archivos del Cesspa revisados por Vértice, extensas conversaciones mantenidas entre opositores, principalmente a través de la mensajería de Blackberry, fueron recopilados a diario por equipos de grabación y transcripción, como materia prima para elaborar informes que luego terminaban en manos de los altos dirigentes del chavismo, principalmente del presidente Maduro.

Las conversaciones muestran detalles de cómo operan diputados y dirigentes políticos tanto en temas de política interna como en torno a estrategias para enfrentar al gobierno, otorgándole una ventaja comparativa al gobierno que sabe de antemano qué piensan y cómo se mueven los grupos que se les oponen.

Según lo divulgado por Castro Ocando en su página Vertice, toda esta filtración de conversaciones revelan acuerdos y desacuerdos entre líderes de oposición incluyen reacciones adversas de gente de PJ con respecto al nombramiento de Luis E Rondón como rector del CNE, Rechazo de Capriles Radonsky a los liderazgos de Leopoldo López y María Corina, Amenazas de Jorge Arreaza a Capriles, Relaciones de Manuel Pizarro con chavistas, la mujeres de Capriles, etc.

Todo el detalle de anteriormente mencionado lo encuentran: Vertice  Venezuela al Día  y Noticias Venezuela

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