(23/11/2016) Ahora que han sido declarados culpables, ellos no cuentan con muchas opciones para reducir sus sentencias. Pero una manera en que podrían recortar sus condenas de cárcel, sería la cooperación con funcionarios de EEUU que están impacientes por obtener más información sobre los mecanismos internos del narcotráfico a través de Venezuela y en toda la región.

Efraín Campo, de 30 años, y Francisco Flores, de 31, sobrinos del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron declarados culpables el viernes pasado de planear el contrabando de cocaína del hangar presidencial en el aeropuerto de Caracas a Honduras para enviarlo a Estados Unidos. La sentencia mínima es de 10 años, pero ellos enfrentan condenas mucho más largas, debido a la gran cantidad de drogas involucradas.

Ellos tienen cuatro meses antes de su audiencia de sentencia. Sus abogados han presentado mociones para revocar el veredicto alegando que la evidencia es insuficiente. De no conseguirlo, ellos litigarán hasta conseguir la sentencia más baja posible.

Cooperar podría ser la mejor de sus opciones, aun cuando sea algo distante.

Por lo general, el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, o cualquier otro fiscal federal, no permite que los acusados cooperen después de haber ido a juicio, pero ellos pueden hacer una excepción en un caso tan célebre, y también gracias a la naturaleza explosiva de la información que podrían tener Campo y Flores para implicar a otros miembros de su familia o altos funcionarios venezolanos.

“Por supuesto que ellos pueden arrojar luz entre los lazos de lo que estaban haciendo y los funcionarios más altos “, dijo Brian Fonseca, director del Instituto Gordon de Política Pública en la Universidad Internacional de la Florida. “La pregunta es si ellos revelarán esa información o no por no poner en peligro a su familia en Venezuela, por razones de lealtad o por lo que sea”.

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