(05/12/2016) El Viceministerio de La suprema Felicidad, que en su tiempo de creación parecía una ocurrencia inverosímil, hoy sucumbe ante el olvido y la falta de productividad.

La idea que parecía extraída del libro 1984, de George Orwell, buscaba generar en los venezolanos  una instancia que agrupara todas las acciones sociales que el gobierno brindaba. Esto con el fin de brindar atención y asistencia en relación directa con el presidente de la República.

Cabe destacar que antes de la creación del viceministerio, era  la Fundación de Atención al Pueblo Soberano la que se encargaba de realizar las ayudas sociales.

Posterior al arranque de dicha instancia en octubre del 2013,  logró capitular varias acciones, un tanto irracionales, tales como la creación del Comité Patria Preñada, donde se  entregaron  147 pañaleras a mujeres embarazadas, y “la primera graduación de bebés, donde el único requisito para graduarse era que el bebé tomara leche materna”, según lo manifestó la titular de dicha cartera, Carolina Cestari.

Fondos gordos

Dentro de sus compromisos estaba el otorgamiento de becas estudiantiles, viviendas,  asistencia médica, créditos, y pensiones. Para lograr dicho fin debía ser inyectado de cuantiosos fondos.

La respuesta no fue la contraria, Su primer presupuesto se firmó por 369 millones de bolívares; pero hasta la fecha, no se ha dado parte de cuantas personas se han beneficiado de dichos recursos.

El viceministerio arropaba las 50  misiones sociales que han sido ejecutadas  por el chavismo, entre las más destacadas fueron  la Misión en Amor Mayor;   Misión José Gregorio Hernández; Misión Hijos de Venezuela y la Misión Negra Hipólita.

¿Eficiencia o nada? 

Según el informe de gestión presentado en  2014, a pocos meses de su inauguración, presentó una disminución en la ejecución de programas sociales y de seguridad.

Solo le logró cumplir 23% de las metas planteadas, el otro 77% restante se quedó en “trámites”. Esto con la justificación de que dicho porcentaje representaban obras de gran envergadura que necesitaban más tiempo para su correcta planificación.

Los planes sociales ejecutados por las misiones del Estados son adjudicados directamente al viceministerio por ser este el ente que “los regula”.

Característica perdida

Según el  Informe de Felicidad Mundial, entre los años 2012 y 2013, Venezuela ocupaba la casilla 19 de los países más felices a nivel mundial, además era el segundo en Latinoamérica, solo superada por Costa Rica.

En 2016 Venezuela ocupa la casilla 44 a nivel mundial, es decir, 25 puestos más abajo, que en el año de la creación del viceministerio.

Este índice muestra que el objetivo principal del Viceministerio no logró expandirse.  El estudio asegura que esto ocurre cuando la inversión social se reduce a causa de problemas económicos.

Ministro tras ministro

El primer titular de la cartera ministerial fue Rafael Ríos,  quien solo duró cuatro meses en el cargo, puesto que fue reemplazado por Carolina del Valle Cestari Vásquez, quien fue calificada por Mario Silva, en la Hojilla, como “mala persona”.

Además la acusan de haber agredido con palos a unos manifestantes opositores en Plaza Venezuela.

Expertos aseguran que el dinero puede comprar la felicidad, pero cuando dichos recursos son mal administrados solo genera molestias y preocupaciones en la población. A pesar de que la retórica populista acapara el espectro de la opinión, la felicidad de la gente se la llevó la crisis.

Reporte Confidencial

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