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(09/12/2016) Se trata de un caso de “gigantescas proporciones” que vinculan a la estatal venezolana con lavado de capitales, ayudas al grupo terrorista de las FARC y otros delitos.

Según reseña el reportaje del portal Bloomberg, entre los casos que han sido develados por esta investigación se citan los documentos entregados por un ex ingeniero de PDVSA que “revelaron que la estatal petrolera había financiado y gestionado al menos tres contratos con empresas constructoras iraníes, por un valor de más de 2.300 millones de dólares. De las 24.000 unidades previstas para construir, solo un par de miles había sido construido”.

El ingeniero de Pdvsa que que reveló toda esta información fue el gerente de uno de los proyectos, operado por la firma Iranian International Housing. Había pasado un año tratando con los iraníes. Eran tiranos en el sitio de trabajo y él los consideraba corruptos y sobrepagados. Eran los agentes de una gran estafa a su país. “Sabía que algo extraño estaba pasando y yo estaba harto de ello”, dijo en octubre en una entrevista telefónica desde Venezuela, pidiendo que su nombre sea retenido por temores de que él fuera acusado de traición y encarcelado.

Otro dato sensible de la investigación vincula la estatal petrolera venezolana con casos de lavado de capitales e incluso con negocios turbios que involucran la guerrilla colombiana. “Funcionarios estadounidenses sospechan que la compañía ha sido utilizada para esconder y lavar miles de millones de dólares ganados de negocios torcidos y de ayudar a las guerrillas colombianas a traficar cocaína a través de Venezuela”. Pdvsa no respondió a las múltiples solicitudes de comentarios para esta historia.

El ingeniero y sus documentos eran centrales para un caso en el que los investigadores de la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Nueva York llevaban trabajando cinco años: la canalización de cientos de millones de dólares de PDVSA a Irán a través de bancos estadounidenses y suizos, eludiendo las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el país. Los investigadores sospechaban que PDVSA había lavado los fondos a través de contratos de construcción de viviendas enormemente inflados con empresas iraníes. Los documentos parecían detallar las transacciones de vivienda y los pagos a cuentas bancarias suizas a través de JP Morgan Chase, lo cual podría violar la ley estadounidense. La investigación está en curso; PDVSA no ha sido acusada de actividades ilegales que involucren a Irán.

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El hombre que había organizado todo para que el ingeniero de PDVSA colaborara con las autoridades de EE.UU. es un venezolano llamado Martín Rodil, según la descripción que hacen los periodistas de  Bloomberg, este venezolano fue investigador de bajo nivel en el Fondo Monetario Internacional en Washington hasta que un conocido lo contrató en 2006 para revisar los pagos de PDVSA a Irán. El tema se convirtió en una obsesión para él, y en poco tiempo ya estaba en comunicación con la oficina del fiscal de distrito en el Bajo Manhattan. Rodil era un colaborador no convencional, dice un ex investigador: no buscó crédito y no sabía al principio si pediría dinero por ello. Y los documentos y pistas que proporcionó casi siempre resultaron ciertos. A la larga comenzó a hablar con los fiscales sobre un testigo de los pagos a Irán a quien tenían que conocer y fue el ingeniero de PDVSA que finalmente decidió colaborar con la entrega de cientos de documentos que dan fe de estos negocios turbios en PDVSA.

Con información de Bloomberg

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