(10/12/2016) El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, recibió hoy el Nobel de la Paz en el ayuntamiento de Oslo, un galardón que, dijo, demuestra que “lo imposible puede ser posible” porque según él, la guerra había terminado en su país.

“La guerra que causó tanto sufrimiento y angustia a nuestra población, a lo largo y ancho de nuestro bello país, ha terminado”, dijo Santos, quien defendió la necesidad de construir “una paz estable y duradera”.

Sin embargo mientras Santos recogía su premio, en Colombia el jefe de las FARC, Timochenko anunciaba a sus tropas prepararse para “el Plan B” en caso de que el acuerdo Santos-FARC no pueda ser implementado por la falta de mecanismos para la aprobación de leyes en tiempo record conocidos como el “fast track”.

El jefe guerrillero dice que en caso de no aprobarse este mecanismo para agilizar leyes, como la de amnistía que han pedido para los miembros de sus filas, podría hacer que todos los avances durante la negociación se queden atrás y califica como “pusilánime” la actitud del presidente Juan Manuel Santos frente a este hecho.

Tras manifestar que el fin de las FARC es mantener vivo el acuerdo y respaldarlo asegura que “En alguna nota que envié a todos cuando el proceso apenas iba cogiendo forma, advertía que hasta el último día existiría el peligro de que el proceso se reversarse y tuviéramos que retomar la lucha con las armas nuevamente. Esta advertencia sigue siendo válida y no podemos dejar de tenerla en cuenta, pese a lo que hemos conseguido avanzar hasta hoy”.

Además, Timochenko en el comunicado asegura que la posibilidad de un reinicio de la confrontación armada es una posibilidad, por lo que pide mantener las comunicaciones fluidas entre las tropas y estar preparados. “Un reinicio de la confrontación en las actuales circunstancias, tiene que ser muy bien proyectado, en concordancia con la nueva realidad política que hemos logrado generar desde cuando pusimos en movimiento el proceso de paz. No podemos estar hablando de ello con todo el mundo, ni podemos darnos por derrotados antes de entrar en combate” reza el comunicado.

Sinn embargo cabe destacar que el Fast track y la ley habilitante correspondiente solo rigen cuando Acuerdo Final sea refrendado popularmente, según lo establece la Constitución de Colombia en su Art 5,acto legislativo1/2016.

Todo este tema es bastante complejo de allí que las FARC consideren que es el momento de considerar retomar las armas y continuar cometiendo crímenes relacionados con el narcotráfico, secuestro y asesinatos selectivos a menos que un acuerdo de paz les perdone todos sus crímenes.

La historia en Colombia se está escribiendo y la Corte Constitucional de se país tiene una papa caliente en sus manos.

Con informacion de La Patilla y PanamPost

¿Tienes algún comentario? Hazlo a continuación: