diegosalazar_rafaelramirez

(20/12/2016) Al calor de los negocios con el Estado venezolano, toda una casta de empresarios, funcionarios y banqueros se transformó en la elite más rica y ostentosa del país, mientras el presidente Chávez pregonaba el socialismo y demonizaba el capital. Así comienza su artículo la periodista Olga Wornat, en La Nación de Argentina.

La periodista Olga Wornat, en La Nación de Argentina, detalló que “Salazar Carreño pasó de vendedor de pólizas de seguro a convertirse en uno de los hombres más ricos de Venezuela, y todo gracias a su poderoso pariente, quien le otorgó el multimillonario contrato de la póliza de seguros y reaseguros de PDVSA. Al “Rojo de Oro” le encantan las fiestas, el derroche y los lujos. Vacaciona en Dubai, donde se traslada en su avión, con mucamas, chefs y custodios. Tiene mansiones en EE.UU. y Europa. En Caracas, adquirió un lujoso apartamento en la urbanización Campo Alegre, pero como le resultaba poco, compró el edificio. Aficionado al canto, creó una orquesta de cien músicos de salsa -con salarios en dólares- con los que ensaya tres veces por semana en el hotel Marriott, cuya planta baja se cierra para él y su banda”. (Fuente: Poderopedia)

El caso también lo comenta el periodista de investigación, Casto Ocando quien afirma que los financistas Leopoldo Castillo Bozo y Luis Benshimol Chonchol cerraron la venta millonaria de la firma con Diego Salazar Carreño, primo de Rafael Ramírez, expresidente de Petróleos de Venezuela y embajador en Naciones Unidas.

Como cosa rara, el nombre de Diego Salazar aparece ocupando un lugar destacado en el  famoso caso Andorra. Tras las investigaciones, su cuenta en  la  Banca Privada d’ Andorra (BPA)  fue bloqueada por los cientos de millones de dólares que había movido en la misma.

Prosigue su artículo la periodista Olga Wornat: “Un boliburgués puede engendrarse de distintas maneras: mediante negocios con el Estado, a través de la carrera en la burocracia próxima a Chávez o formando parte del privilegiado círculo de los “allegados personales”. Ha sido típico de este proceso el reciclaje de los cargos, al extremo de que cada ministro ha ejercido tres y cuatro funciones ministeriales distintas a lo largo de estos años. Se trata de figuras grises, repentinamente “tocadas” por la magnanimidad presidencial y que sirven con pasion a su jefe. Claro que esta devoción tiene su jugoso equivalente monetario”, describe Argelia Melet. Ejemplos de reciclaje boliburgués hay muchos. Sobresalen Diosdado Cabello y Rafael Ramírez, los hombres más poderosos, ricos y temidos del chavismo.

Relacionados  AN declara a Rafael Ramírez responsable político del desfalco de $10.000 millones a PDVSA

Diosdado Cabello, alias “Ojitos lindos”, porque así lo bautizó Chávez en un “Aló Presidente”, es un todo terreno con juego propio. Fue militar, es ingeniero y ocupó cargos varios: ministro de Interior y Justicia, de Obras Públicas y Vivienda, gobernador del estado de Miranda, y ahora preside la Asamblea Nacional. Los que lo conocen aseguran que es arrogante y vengativo, y que aquellos que quieren realizar un negocio con el Estado deben pasar antes por su despacho. Dicen que es multimillonario, que tiene mansiones en Europa y testaferros en varias empresas y bancos. Aunque él siempre negó estas historias, un cable de WikiLeaks divulgado por la revista Semana, de Colombia, lo presenta “como uno de los grandes polos de la corrupción del gobierno”. En voz baja, lo llaman “El Padrino”.

En Venezuela -como en cualquier país petrolero-, el segundo hombre más poderoso es el presidente de petrolera estatal. Rafael Ramírez Carreño es un señor delicado en sus formas, ingeniero mecánico, y conoce a Chávez de otra época. Aunque no se sabe exactamente el monto que controla, porque desde 2008 la corporación elabora y distribuye alimentos, participa de la construcción de viviendas y financia programas sociales, los analistas dicen que no es menos de 150.000 millones de dólares anuales. De apariencia austera, Ramírez tiene lo suyo: su voraz familia. El ejemplo más escandaloso es su primo Diego Salazar Carreño, alias el “Rojo de Oro”, hijo de un guerrillero y poeta de los años 60.

Con información de El Cooperante

¿Tienes algún comentario? Hazlo a continuación: