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(27/12/2016) El mal llamado mandatario Maduro hace uso de sus desafortunadas mentiras para tratar de sembrar en la gente un hálito de esperanza que le hagan creer que el venidero año 2017 será el  “año especial de recuperación y victoria de la Revolución Bolivariana” pero la realidad dará al traste con sus mentiras tal como lo han previsto expertos en el área económica.

Según artículo publicado en la revista Dinero, la realidad económica que avizoran organismos financieros internacionales y expertos económicos, políticos y analistas para 2017, muestra una nación inmersa en la inflación, decrecimiento, incertidumbre, drama social y crisis política por el reclamo de un referéndum revocatorio, pero que mantiene el optimismo y las propuestas, la Venezuela que viven y a la que apuestan los venezolanos. Aunque no serán fáciles los meses por venir.

Así, para el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Producto Interno Bruto de Venezuela (PIB) en 2017 mostrará una contracción de 4,5%, similar al -4% pronosticado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y cercana al -3,7% proyectada por el Banco Mundial (BM).  En cuanto a inflación se estima un alarmante incremento al 1.660% mientras que el desempleo se ubicaría en 20% según estimaciones del FMI.

2017: Recesión económica

Son múltiples los factores que mantendrán a la economía nacional en la penumbra en relación al desempeño que mostrará el resto de las economías latinoamericanas. El economista  y director de Capital Market Finance, Jesús Casique, explica que en 2014 el PIB de Venezuela marcó -3,9%, en 2015 un -5,7%,  y al cierre de 2016 estará  entre -11,5% y -12,5%. En 2017 estima que el país estaría presentando una contracción económica de 5,8%, menor que en 2016, pero que mantendría a la nación en recesión.

Casique ve pocas probabilidades que Venezuela muestre una cifra positiva en PIB para el 2017, porque pasar de una disminución de entre 11,5% a 12,5%  en 2016, a un crecimiento de 1,7% el 2017, “sería como salir del sótano número 10 a planta baja o piso uno”.

Víctor Álvarez: La actividad económica responde a incentivos, no al hostigamiento

“Estancado” es el adjetivo con el que define el economista Víctor Álvarez el desempeño del PIB  de Venezuela en 2017. El Premio Nacional de Ciencias detalla que en el mejor de los casos el indicador registrará una leve recuperación que lo ubicaría entre 1% y 2%, debido, entre otros factores, a que “la combinación de bajos precios del petróleo y una menor producción de PDVSA prolongará la escasez de divisas (…), con menos divisas disponibles se limitan las importaciones de materias primas, bienes intermedios, repuestos y maquinarias que dificultan la producción”.

“En esas condiciones no hay viento a favor para la reactivación del PIB. Además, la actividad económica responde a incentivos, no al hostigamiento que sufre a través de controles, multas y amenazas de cárcel. Las empresas invierten si pueden vender a un precio que permita recuperar costos y obtener una ganancia razonable”, indica Álvarez.

Gobierno incapaz

Durante 2016 los venezolanos han visto cómo desde sus bolsillos el sueldo ha salido volando por una burbuja inflacionaria que no da tregua para cubrir necesidades básicas de alimentación, y menos para ahorrar.

Víctor Álvarez refiere que el Gobierno ha demostrado incapacidad de poner en marcha una estrategia antiinflacionaria con medidas correctas, aplicadas en el orden y a la velocidad adecuada. Dice que el Ejecutivo creyó que “bastaba con aplicar la Ley de Precios Justos (…) y en 2016 se espera una inflación en torno al 500%”.

“Mientras el Gobierno confunda especulación con inflación y la ataque como si se tratara de un delito, en vez de abordar las causas estructurales con políticas macroeconómicas y sectoriales que reactiven la producción, corrijan el déficit fiscal y erradiquen su financiamiento con emisiones de dinero sin respaldo”; mantenga sus rígidos controles, multas y penas de cárcel,  “la inflación seguirá galopando a razón de 20 % mensual en el primer trimestre de 2017”, apunta.

Como recomendación para frenar la inflación, Álvarez aduce que la clave está en crear un ambiente propicio a la inversión productiva para que un número creciente de empresas compita en calidad y precios, beneficiando al consumidor. “Hay que sincerar el presupuesto público, erradicar el financiamiento monetario del déficit fiscal y adelantar una reforma fiscal que combata la evasión, elimine exoneraciones indebidas y aumente los ingresos fiscales”.

Petrodólares a la baja y deuda in crescendo

En relación a precios petroleros para 2017, continúan las proyecciones negativas debido “al exceso de producción”, así lo asegura el economista experto en materia petrolera, Rafael Quiroz, al indicar que la abundancia de crudo en el mercado sigue pesando fuertemente en la propensión a la baja del precio.

Para el profesor de la Universidad Central de Venezuela, “es necesario el recorte significativo de la producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), así como de los productores independientes, si se quiere recuperar su valor”.

Las cuentas y reservas monetarias de naciones petroleras han disminuidos sus ceros con la baja de precios, según se infiere de los datos aportados por el experto, porque desde agosto de 2014, los países OPEP han dejado de percibir más de 900 mil millones de dólares y Arabia Saudita más de 95 mil millones. Por ello, agrega que la proposición venezolana de sacar del mercado el excedente, es una buena propuesta.

Quiroz estima que un recorte de producción ubicaría el precio de la cesta venezolana en promedio de entre 27 y 35 dólares por barril en 2017.

Todo indica que los vaivenes en el valor de los barriles seguirán causando estragos en la economía nacional. “En 2017 el déficit fiscal será de entre 12 y 14% del PIB, y el petróleo conforme a lo que indica la Agencia Internacional de Energía y la OPEP, debe estar entre 50 y 55 dólares. Tendríamos un déficit externo de unos 10.500 millones de dólares”, calcula el director de Capital Market Finance, Jesús Casique.

Sin embargo, piensa que el Gobierno central seguirá sacrificando al sector productivo, negándole divisas, sin importarle más deterioro en el aparato industrial y comercial, y pagará compromisos concernientes a bonos de PDVSA y bonos soberanos, para evitar consecuencias mayores en mercados internacionales y embargo de activos.

Similar apreciación tiene Víctor Álvarez, quien  proyecta que “en el mejor de los casos, el petróleo venezolano en 2017 se podrá estabilizar entre 50 y 55 dólares por barril”. Pero manifiesta que “el Gobierno aún tiene margen de maniobra para pagar deudas si suspende los convenios de cooperación energética y ofrece rebajas para adelantar el cobro de facturas pendientes; reduce el gasto militar; recompra con descuento su deuda externa (…),  pero a medida que se estreche este margen y se mantengan cerrados los mercados financieros internacionales, no le quedará otra alternativa que sentarse con sus acreedores y plantear una reestructuración preventiva de la deuda externa”, concluye.

Ver articulo completo de Por Javier Chourio en la Revista Dinero

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