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(12/01/2017) Maduro ha creado el Comando Especial Antigolpe por la Paz y la Soberanía y colocado al frente a uno de sus más agresivos y crueles subordinados, Tareck el Aissami, al lado de los más aficionados a la furia represiva entre sus incondicionales. El peor de los chicos malos han tomado el control y se propone impedir, acabar, frenar o atajar el golpe.

Resulta sugerente que el régimen sostenga con tanta fuerza que hay un golpe de Estado en marcha como para crear una superestructura integrada por el Hall de la Fama en materia de represión. Si hay una insurgencia que amerite tal despliegue, quiere decir que el poder no está tan estable como pregona su aparato de propaganda. Pero, más aún, como se sabe desde el Hombre de Cromañón que andaba con su mazo temible, los golpes no se pueden dar sin militares, aunque haya civiles que lo quieran o aplaudan.

De lo que se colige que la posición del general Padrino López, según la cual la Fuerza Armada apoya “la revolución” y cree que “Chávez vive”, no parece ser tan generalizada y mucho menos unánime como pretenden los comunicados (por cierto, muy mal redactados, por manos de escaso hábito literario y cerebros deshabitados).

¿Sabrá el general que agrupaciones como Perón Vive, Stalin Vive, Lenin Vive y otras similares tienen un solo problema: el lisonjeado suele estar muerto; completa –y al parecer– irreversiblemente muerto?

Habiendo dicho el propio régimen que hay golpe y en el entendido de que no hay golpe sin militares, cabe preguntarse dónde están o han estado esos militares disidentes. ¿No serán los retirados o los que “mandaron para su casa”, porque carecen de fuerza operativa?

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Sólo pueden ser oficiales activos, en pleno ejercicio de sus funciones militares; es decir, no pueden ser los que venden pollo o desempeñan cargos en la administración pública civil. Dicho esto, solo los militares que, según Padrino López, son homogéneamente chavistas quedan para dar el golpe.

Surgen entonces tres subhipótesis:

  1. Los militares son mayoritariamente chavistas y el intento aludido sería irrelevante, pura propaganda;
  2. Todos son chavistas, pero no maduristas, caso en el cual sería un golpe chavista “originario”;
  3. Los militares no son chavistas ni maduristas en su inmensa mayoría y quieren un cambio, caso en el cual, o se proponen una dictadura militar (que no cabe en la América Latina de hoy), o abren las compuertas para la democracia.

Maduro ha propuesto entonces una adivinanza golpista: ¿con cuáles militares es el golpe? ¿Con los tuyos, los míos, los de ellos, los nuestros o los de vosotros?

Por Carlos Blanco

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