sometimiento_elinor_montes

(07/02/2017) Una de las cosas más perversas del régimen es su habilidad para que la gente participe protagónicamente en su propia destrucción al consolidar el sistema de control social –control total sobre la gente-, mediante instrumentos como “el carnet de la patria”, vendido como un medio para beneficios y construir un “Poder Popular”, que pretende exterminar las gobernaciones, alcaldías, gremios, otros.

El bozal de arepa, instaurado mediante la depauperación de la gente, cosecha en esta guerra no convencional la cultura de sobrevivencia: colas interminables para lo que sea, aún a costa de la vida, la libertad, la justicia, la igualdad y la paz, que no tienen precio.

Por aquello de que “la esperanza es lo último que se pierde”, a pesar de la pública y notoria estafa continuada, los incautos siguen inscribiéndose en los sistemáticos censos del régimen, como quien compra un billete de lotería, van como el insecto que atraído por el olor se acerca a la planta carnívora y en lugar de alimento encuentra la muerte, porque muerte, miseria y enfermedad es lo que se respira y respirará en la Cubazuela fundida a sangre y fuego por el Socialismo del Siglo ¿XXI o, XIX? Una mezcla de ambos, por lo sofisticado de sus métodos de control total, asesinato, represión y tortura.

Así las cosas, pareciera que no hay remedio, digo pareciera porque en esta cultura de muerte el comunicado de la Conferencia Episcopal, del 13 de enero de 2017, resulta de una importancia sustantiva en la reconquista de la República y la democracia –libertad, justicia, igualdad y paz-, no sólo por la claridad en el diagnóstico de la situación, sus causas y la valentía del pronunciamiento, sino por la convocatoria a seguir la invitación de nuestro Señor Jesucristo, a “iluminar los ambientes en que nos desenvolvemos con la claridad de la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad, procurando integrar a esta tarea a quienes no comparten nuestra fe o nuestras convicciones, pero quieren construir una convivencia fraterna y pacífica.”


Relacionados  ¡Ahorcada la cochina! Por Carolina Jaimes Branger

Quien entiende que fuimos creados por Dios a su imagen y semejanza, no puede renunciar a su dignidad ni cambiar su libertad por nada, para convertirse en menos que un animal dependiente de un amo que no le permite pensar, ni satisfacer sus necesidades básicas, tal como bien expresan unos carteles que circulan por la red, que dicen: “tienes hambre? Cómete tu carnet de la patria”, “te van a robar? Saca tu carnet de la patria”, “Enfermo? Cúrate con tu carnet de la patria”…

Una nación que dependa de un carnet es una nación de esclavos y los venezolanos nacimos para ser libres. La libertad no se conquista con sumisión sino con resistencia y coraje. Valore su vida y libertad, trabaje para ser independiente, no se humille en una cola por “dádivas” de quien le niega el derecho a ser persona. Si el rechazo a las propuestas del régimen es masivo éste tendrá sus días contados.

¿Quiere ser libre? dígale ¡NO! Al régimen y a sus instrumentos de control y destrucción de la institucionalidad.

Por Elinor Montes en Twitter

¿Tienes algún comentario? Hazlo a continuación: