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(19/02/2017) A dos meses del anuncio de Maduro sobre la habilitación de bombas de gasolina en Táchira y Zulia para vender gasolina en pesos colombianos a los conductores nortesantandereanos que cruzaran los puentes internacionales, la medida ha tenido ni de lejos los resultados esperados porque gobierno colombiano restringió el paso a los conductores que venían a comprar gasolina venezolana.

Alejandro García Biaggini, alcalde de la localidad fronteriza de Ureña, donde están ubicadas las gasolineras expropiadas para tal fin, dijo que los alcaldes de Cúcuta, Villa del Rosario y Los Patios recibían regalías por la venta de la gasolina colombiana en sus localidades que eran invertidas en obras sociales.

“Ellos no van a ser tan tontos para dejar que el gobernador del Táchira venga y monte una banca paralela. El gobernador lo que pensaba era cobrar a 1.200 y 1.000 pesos el litro de gasolina y vender 100.000 litros diarios. Con esto habría recogido 120 millones de pesos diarios y pensaba montar la banca para abaratar el valor del peso”, indicó.

“La gasolina que se consume en Norte de Santander es la más barata de toda Colombia para combatir el contrabando. Creo que el gobierno de Colombia es el que ahora no tiene interés en la apertura de la frontera porque lo que Venezuela le generaba era mucho desequilibrio económico y comercial, mucha economía subterránea, mucho contrabando”, dijo Carlos Casanova, abogado y académico.

Transporte parado

El 2 de octubre de 2016, el gobierno regional anunció la llegada al Táchira de 25 unidades de un total de 30 de la empresa gubernamental del servicio de transporte del ejecutivo regional, que cubriría varias rutas entre Táchira y Norte de Santander. El costo de cada autobús, con capacidad de 25 puestos, fue de 7 millones de bolívares cada uno, que debía pagar TransTáchira con los dineros que hiciera por prestar el servicio. El pasaje entre San Antonio del Táchira y Villa del Rosario fue establecido en 500 bolívares o 1.200 pesos, pero aún los autobuses no operan.

La activación de las rutas binacionales estaba pautada para el 12 de octubre del año pasado, pero, a causa de la orden del presidente Nicolás Maduro del 19 de agosto de 2015, la frontera entre Colombia y Venezuela seguía cerrada al paso de vehículos. Las reuniones de comisiones gubernamentales de los dos gobiernos para tratar de restablecer lo que denominaron “frontera de paz”, solo llegó a la apertura del paso peatonal.

El Nacional

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