Autobuses-yutong

(08/03/2017) No hay una capital de estado en la que el transporte público utilice los rojos autobuses chinos que no luzca -a veces escondido- un cementerio de ellos, canibalizados o no.

Cercanos a Caracas tenemos uno saliendo a Oriente y otro en Vargas por solo mencionarles dos que están a la vista. Lo mismo pasa en decenas de ciudades. La desidia, la corrupción, el robo, las comisiones han prevalecido en el negocio con los chinos.

Allá en Beijing el presidente Xi Jin Ping ha tomado medidas y hay varios funcionarios presos. Lo he detallado antes por aquí. Continuando con la herencia que Hugo Chávez le dejó a Nicolás Maduro justo el domingo -cumpliéndose cuatro años de la muerte del expresidente- escuchamos en una difícil sobremesa a dos chavistas ¿o ex chavistas? explicando cómo el difunto presidente ordenó a dedo y por su solo capricho, sin análisis técnico o económico alguno, la importación en el 2011 de esos miles de autobuses chinos Yutong rojos y los miles de miles de carros marca Chery con múltiples nombre criollos que hoy vemos en diversas ciudades del país.

400 millones de dólares botados en autobuses Yutong

Para cuando el teniente coronel era presidente, el ministro responsable de Planificación era Ricardo Menéndez y allí sugiere la tecnología china. Pero algo que no sabíamos, quien de verdad ordena y autoriza la llegada de 2.000 autobuses Yutong desde China para Caracas es el ministro de Transporte Terrestre Haiman El Troudi, para lo cual Maduro le autoriza la cantidad de 400 millones de dólares. Papeles iban y papeles venían en esa locuaz mesa.

Por mera coincidencia, cuando esto escribo, recibo la llamada de un amigo “conectado” quien me alerta del incremento de las luchas internas “despiadadas” dentro del partido y en el gobierno lo que podría provocar que uno de los exministros relacionados con el tema transporte pudiera ser sacrificado como el nuevo “chinito de Recadi” pagando otros platos rotos, éstos no suyos, que pertenecerían a varios actores con uniforme verde. No es que estuviera libre de culpas, sino que sería la perfecta escapatoria para dejar tranquilos a los uniformados que si tienen jefe dentro del PSUV.

Añádale la crisis del Metro de Caracas. De los 48 trenes nuevos incorporados al sistema hace apenas seis años solo unos treinta siguen rodando, es decir el 60% según lo leí en Tal Cual. La falta de mantenimiento -como en los buses- los ha ido condenando. ¿De qué valió comprar trenes nuevos si los dejan perder? Puro guiso rojo rojito. Los viejos trenes no se salvan. Dan como ejemplo el accidente en que un usuario pereció. El vagón viajaba con la puerta abierta pues le faltaba una pieza para cerrarla. “Otro muerto en “socialismo” …

Runrunes

¿Tienes algún comentario? Hazlo a continuación: