Neomar_Lander_1999_2017

(10/06/2017) Neomar no fue un “escudero” más en el marco de las protestas que los venezolanos mantienen en las calles del país en rechazo a las medidas violatorias de la Constitución que trataría de imponer el Gobierno. Numerosos registros, fotos y videos recogen pasajes de su participación en las manifestaciones que dejan tras de sí el rastro de la represión ejercida por funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado: miles de heridos y 74 muertos. El último registro estampa el nombre de este humilde joven, quien cayó en las inmediaciones del municipio Chacao la tarde de este siete de junio.

Por Caraota Digital

Los últimos minutos de vida de Neomar Lander quedaron para el registro y estudio de los expertos forenses, policía científica y el Ministerio Público, el órgano encargado de ofrecer las resultas que expliquen qué mató a este joven, egresado del Colegio Buen Pastor, en Guarenas.

Su muerte fue la razón de un pronunciamiento del vicepresidente de la República, Tareck El Aissami, quien “en franca violación del Código Orgánico Procesal Penal, en su artículo 286” adelantó una hipótesis sobre los hechos que acabaron con la vida de Lander.

Sin embargo, parecen ser otras las causas que toman fuerza a medida que surgen a la luz de la opinión pública registros audiovisuales que muestran el momento en que cae el cuerpo de este adolescente de 17 años, y que les servirán a las autoridades para esclarecer los hechos.

El equipo de Caraota Digital consultó a un panel de cinco expertos en el área de criminalística, quienes echaron mano de su experiencia y conocimiento para determinar cuáles fueron las causas probables de la muerte de este joven que fue fotografiado casi siempre en la primera línea de manifestantes durante 64 días de protestas, hasta el momento de su partida.

A pocas horas del hecho, las autoridades oficiales apuntaron a que la muerte de Neomar fue causada por la explosión de un “artefacto artesanal” que le generó fracturas de costillas y la perforación de un pulmón, que derivó en un “derrame hemorrágico interno”.

Esta versión es vista con recelo por parte de los expertos, quienes aseguran que la muerte por una explosión al manipular un artefacto casero habría generado mayores daños en la humanidad de Neomar y no habría producido una herida localizada como la que recogen las imágenes.

“Si hubiese sido realmente un explosivo, le hubiese explotado la mano, le faltarían algunos dedos, le hubiese causado una herida con bastantes bordes irregulares en las manos, en el brazo y en el pecho”, aseveró el ex jefe de homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Luis Godoy.

Por otro lado, para corroborar que la muerte se produjo por un artefacto explosivo, se requiere de la experticia del cuerpo de investigadores en manos del Ministerio Público, quienes deben determinar las causas reales del deceso del adolescente.

“Ningún patólogo serio hubiese hecho un diagnóstico así”, aseveró la ex jefa de Anatomía Patológica de la División de Medicina Legal del Cicpc, Antonieta De Dominicis. “Él (el patólogo) no está al tanto de qué arma determinó la muerte: si tiene pólvora o no tiene pólvora. Él tiene que buscar otro tipo de lesiones”, advirtió.

Otra hipótesis que se maneja es que la herida en el cuerpo de Neomar haya sido causada por una bomba aturdidora, un tipo de granada no letal – si se usa bajo las normas de seguridad pública – utilizada para desorientar al enemigo durante operaciones policiales especiales.

“En las inmediaciones del Centro Lido hemos visto bombas aturdidoras que jamás pueden ser usadas para razones de orden público, sino por cuerpos especiales en lugares cerrados o para situaciones de rehenes, por ejemplo”, agregó el abogado y criminalista Fermín Mármol García.

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De acuerdo con el material audiovisual disponible en las redes sociales y recopilado por Caraota Investiga, el cuerpo de Neomar Lander cayó a metros de distancia del lugar donde accionó el artefacto explosivo. No existió alguna humareda alrededor de su cuerpo como resultado de una explosión de un artefacto, pero sí se observa -a pocos metros de su cuerpo- una bomba lacrimógena recién detonada.

Luis Godoy, el ex jefe de homicidios del Cicpc con más de 20 años a cuestas de experiencia descartó de tajo la “hipótesis oficial” que alude a una lesión por la explosión de un supuesto mortero. “De haberle causado la muerte un mortero, un cohetón un bin laden o hasta un fosforito habríamos observado en los videos una nube de humo blanco encima del muchacho y alrededor del cuerpo, lo cual no ocurrió”.

Pero hay más. Godoy considera una serie de elementos que le invitan a inclinar la balanza hacia la hipótesis de una muerte como producto del impacto de un objeto contundente. “Existen tres elementos de interés para inclinar mi hipótesis hacia esta posibilidad: lo primero es el chaleco que sólo tiene un orificio de entrada, en segundo lugar, la forma de la lesión en la piel del muchacho, la cual es lisa, filosa y no rasgada, típica de una explosión de algún artefacto, y como tercer punto los videos no muestran humo encima de su cuerpo”.

Godoy profundizó aún más en los hechos que rodean la muerte de Neomar Lander. “El artefacto que hiere a este muchacho se asemeja a muchas de las bombas que se lanzaron en Chacao en los últimos días. Son bombas que cuando tocan el piso o hacen contacto con una superficie encienden una llama que puede durar unos segundos antes de que explote como tal y esparza el polvo propio de estas bombas”, dijo.

El experto asemeja la lesión de Neomar Lander a la que dejaría el efecto de la combustión de una de estas bombas que se asemeja a un “volcán”, que hace combustión en el interior de la misma. Mi hipótesis se basa en que una bomba puede lograr penetrar a corta distancia. En este caso la bomba se quemó dentro de Neomar, de hecho le quema su mano en el impacto y él muere inmediatamente y cae en lo que se conoce como punto ventral (caída frontal), con la cara y el pecho hacia abajo. Es una lesión muy similar a la que acabó con la vida de Juan Pablo Pernalete, aunque en este caso la bomba no perforó su cuerpo”, añadió.

Godoy insistió en responder a la interrogante sobre la forma cómo se dio el presunto impacto del objeto sobre el joven. “Muchas personas se preguntan si lo que mató a Neomar Lander fue el impacto de una bomba lacrimógena por qué no hay humo de la bomba cerca de él. Pues porque esta pegó, quemó y rebotó. Luego del impacto, Neomar se lleva instintivamente la mano al lugar del golpe y donde ocurre el fogonazo – como si fuese una vela que se quema por dentro, como un volcán – que obviamente le dejó quemaduras y esquirlas en su cuerpo”.

Las investigaciones continúan y con ellas las explicaciones sin basamento científico por parte de las autoridades gubernamentales. Para el abogado Alberto Arteaga se trata de una grave violación al estamento jurídico.

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