Venezuela_Noruega

(15/07/2017) Mis conocidos – que ahora tienen puestos de trabajo – se fueron a Europa porque no podían soportar más la situación bajo el gobierno de Hugo Chávez y su administración. Ellos Han vuelto en  visitas familiares muchas veces y han visto cómo la situación en Venezuela ha ido de mal en peor.

En retrospectiva, y en comparación con Nicolás Maduro, Chávez aparece sin embargo como un administrador competente y un gran demócrata, reconocido por mis conocidos.

La economía de Venezuela no fue tan mal con Chávez quien ciertamente tenía unos precios del petróleo mucho más altos.

Por otra parte con su predecesor que era simplemente un autócrata. Venezuela todavía era un tipo de democracia, aunque Chávez buscó lo que llamó una revolución Bolivariana, una sociedad basada en un puñado de principios socialistas y nacionalistas.

Pero hoy Venezuela probablemente se convierta en una dictadura. La oposición ganó las elecciones parlamentarias en 2015, pero Maduro y su partido socialista consiguieron privar a la capacidad del cuerpo legislativo.

Cuando la oposición del año pasado planteó la recogida de firmas – legalmente – pudo haber dado lugar a un referéndum sobre si el presidente debía ser expulsado, sin embargo Maduro hizo que el proceso no se realzara. Hoy hay escasez de alimentos y medicinas, la inflación y la inseguridad se han disparado. Personas mueren en enfrentamientos entre partidarios y opositores del régimen. Un factor que tienen mis conocidos para ver el pasado menos sombrío, es que Hugo Chávez tenía carisma. Incluso los oponentes políticos podrían parecer iguales a él como políticos. “Usted por lo menos podría respirar bajo Chávez”, como él dice.

Nicolás Maduro es sin embargo la insolación. 

Las últimas noticias de Venezuela revelan que el político opositor Leopoldo López fue puesto en libertad y trasladado a arresto domiciliario. Fue detenido en 2014, acusado de estar detrás de manifestaciones frente contra el gobierno de Maduro que costó decenas de vidas. López también ha sido acusado por un intento de golpe contra Chávez en 2002 y de muchas cosas más. OEA: La guerra civil se libra ahora López tiene las manos casi totalmente limpias. Al mismo tiempo, es evidente que al menos algunas acusaciones han sido falsas. El gobierno de Venezuela ha recibido duras críticas incluso de organizaciones acreditadas de derechos humanos por el tratamiento de este caso.

Ahora la cuestión importante es si su liberación puede dar lugar a un diálogo entre el régimen y la oposición antes de la crisis se convierta en una guerra civil. Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), de la cual Venezuela es miembro, cree que el concepto ya es amplio: “Una guerra civil impulsada por las fuerzas represivas del Estado contra una población indefensa es la situación en la Venezuela de hoy”, dijo recientemente. Declaraciones del presidente en los últimos días indican que la liberación pretende ser una invitación al diálogo. La pregunta es si la decisión se toma demasiado tarde y si Maduro tiene la voluntad de seguir con las medidas más tangibles. Por otra parte, la liberación causa controversia entre los partidarios de Maduro pues López es considerado el más implacable de los líderes de la oposición.

La elección presidencial de Nicolás Maduro en 2013 las ganó por estrecho margen. Ahora vienen las elecciones generales en octubre de 2018. La pregunta es si las elecciones se realizarán pues Maduro ha iniciado un proceso de reforma constitucional que puede ser muy amplia y cuestionable. Una nueva ola de manifestaciones han estado sucediendo durante más de cien días. Muchas personas han perdido la vida.

Además, el mal gobierno de Maduro también ha perdido el apoyo de muchos de los pobres, que anteriormente lo favorecieron.  Sólo alrededor un 20 por ciento de los votantes de Venezuela dicen que apoyan el antiguo conductor del autobús. La situación parece estar en un punto muerto. Un golpe militar parece inconcebible, pero no improbable.  Lo mejor es Maduro finalmente se da cuenta de que el país y la gente es más importante que su propio poder y una “revolución” que hace tiempo que se ha ido a la quiebra.

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