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(22/10/2017) A Gustavo Alexánder Ávila Córdova lo mataron delante de su esposa y sus dos hijos, una adolescente de 13 años de edad y un bebé de 10 días de nacido, dentro de su residencia, reseñó El Nacional. 

“Fue la PNB y luego de asesinarlo dijeron: ‘nos equivocamos de casa, ese no era el que estábamos buscando”, relataron los familiares de Ávila, de 31 años de edad, a las afueras de la morgue de Bello Monte.

El sonido de una patada en la puerta de la residencia ubicada en el sector Machaca, en el barrio El Carpintero en Petare, despertó a la familia Ávila Córdova. Uno a uno –entre adultos y menores de edad– fueron obligados por la Policía Nacional Bolivariana a desalojar la vivienda y subir a un jeep, el jueves a las 6:00 am.

En la casa quedaron Gustavo Alexánder, su esposa e hijos. Un disparo a quema ropa en el tórax le segó la vida. Una ráfaga de disparos al aire vino después para simular enfrentamiento. El cuerpo de Ávila, envuelto en una sábana, fue ingresado al hospital Domingo Luciani, en El Llanito. La viuda –que apenas se recuperaba del parto– no pudo contra la fuerza física de varios hombres uniformados que la empujaban cada vez que trataba de acercarse al cadáver de su esposo.

“Nos equivocamos”: dijo el oficial que disparó, al que solo se le identificó con el nombre de Jean.

Se robaron todo

Desde las 6:00 am transcurrieron 11 horas, tiempo suficiente para que estos policías escogieran qué llevarse de la casa, sentarse en el comedor para degustar los pasapalos que estaban destinados para celebrar el nacimiento del bebé, masticar chimó y escupirlo en la bañera del niño y limpiar el desastre con las sábanas de la cuna del menor.

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“Se portaron como los verdaderos delincuentes. Descarados, ladrones y asesinos. Acabaron con todo en la casa: se robaron dinero en efectivo que mi muchacho reunía para mandar a reparar el carro con el que trabajaba, relojes, jabones, colonias y ropita del bebé, anillos y, por supuesto, la comida”, dijo Gustavo Ávila, padre de la víctima.

Al resto de los familiares los dejaron retenidos en una comisaría ubicada detrás del hospital de El Llanito, en la que permanecieron toda la tarde.

De Gustavo Alexánder Ávila se supo que hace un año trabajó como tesorero en un estacionamiento de la Alcaldía del municipio Chacao.

A principios de 2017 le fue diagnosticada la enfermedad de Crohn, que afecta los intestinos. “Teníamos que mandar a comprar las medicinas en Colombia, porque aquí no se conseguían. Por eso venderíamos el carro para cumplir el tratamiento”, dijo el padre.

El bebé recién nacido tenía 6 días de haber salido del hospital. “El sábado íbamos a celebrar el nacimiento del niño. Habíamos comprado pasapalos para la reunión familiar. Era un milagro porque nació con deficiencia respiratoria”.

El Nacional

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